Josefina Bonsundy Nvumba   09 febrero 2019

Smiling woman looking to a side showing her bracelet

Esta historia ha sido publicada como parte de la colaboración entre WorldRemit y Rootencial. Rootencial trabaja para la promoción de África, celebrando sus comunidades, entre ellas su diáspora, productos y servicios ofrecidos por estas comunidades.

Josefina Bonsundy-Nvumba, fundadora de Rootencial, habló con Lucía sobre su carrera como periodista, su trayectoria personal como española y ecuatoguineana, y la importancia de los medios de comunicación para derrotar estereotipos y crear una mayor representación cultural.

Si dudabas de la importancia de los idiomas a la hora de encontrar oportunidades, la inspiradora historia de Verónica Bosio Baita tal vez te haga tenerlo más claro. Verónica quien después de estudiar en Alemania y viajar a la India, Marruecos y otros muchos países, hoy es nueva empresaria de su propia marca de ropa Waisso Clothing.

Verónica es una emprendedora española, originaria de Guinea Ecuatorial y creadora de la marca Waissö Clothing. Verónica estudió ingeniería textil y tiene amplia experiencia trabajando en grandes empresas textiles como encargada de control de calidad y producción. Gracias a estas experiencias, a su creatividad y a su pasión por lo textil, decide finalmente lanzarse y crear su propia marca, Waisso Clothing, en Abril 2017.

“Tienes que ser una mujer independiente y valiente para llevar Waissö.”


¿Qué significa Waissö?

Waissö significa mujer en lengua bubi (una de las lenguas habladas en Guinea Ecuatorial). Escogí este nombre para reivindicar a las mujeres, no en segundo sino en primer plano. La mujer es valiosa y Waissö Clothing trata de demostrar este mensaje de forma sutil mediante sus productos.

¿De qué forma refleja Waissö el sentimiento o valor hacia la mujer mediante sus productos?

Por un lado, tienes que ser una mujer independiente y valiente para llevar Waissö, porque no son productos discretos. A través de los diseños se menciona a la mujer, no de forma escrita, sino mediante imágenes gráficas en la ropa. En el caso de la bisutería, siempre le doy un toque “afro” que le proporciona carácter, también como parte de ese atrevimiento. Por otro lado, a través de las imágenes y las modelos de Waissö Clothing, mi intención es apoyar al colectivo afro y reivindicar la belleza de las mujeres de raza negra, con el objetivo de demostrar que somos tan guapas e inteligentes como cualquier otra mujer.

¿Cuéntame un poco sobre tu trayectoria profesional y personal, ¿cómo llegaste a donde estás hoy?

Cuando acabé la carrera, mis profesores me decían que tenía que hacer cosas diferentes al resto, para poder diferenciarme y poder conseguir un primer trabajo. Es normal que cuando te gradúas en ingeniería las empresas normalmente prefieran perfiles masculinos, y para diferenciarme lo primero que hice fue irme al extranjero. Me fui un año a Alemania, de Erasmus, para aprender y ampliar mis conocimientos, tanto en el idioma como en el diseño. Todo empezó allí: cuando volví, al cabo de un mes, encontré trabajo.

“A

A partir de entonces, una vez que empecé a trabajar, lo que me ha dado la oportunidad de estar donde estoy ha sido no quedarme siempre en la misma empresa; por ejemplo, evolucionar hasta alcanzar puestos de responsabilidad, y una vez adquiridos algunos años de experiencia en el sector, habiendo tenido cargos intermedios y toda la experiencia que ello conlleva, ya estás dentro del sector y es más difícil que te rechacen por el simple hecho de ser mujer o por cualquier otro motivo.  

Me he tenido que mover mucho, he viajado muchísimo, incluso a China, Marruecos, Portugal, India y muchos otros países, en los que mucha gente no ha querido estar, para poder diferenciarme de alguna manera del resto. En cierto modo eso lo que ha hecho es darme un perfil de trabajo “masculino”, pero siendo una mujer, porque viajas mucho, es mucha responsabilidad y estás siempre fuera de casa.

Ahora ya me he apaciguado un poco en ese sentido, ya que he adquirido un nivel laboral considerable, por lo que entrar como directiva en una empresa es mucho más difícil, y aún más con mi edad. Por ello decidí crear Waissö Clothing, para demostrarme a mí misma que sí lo puedo hacer, que a veces no tienes que esperar a que los demás te den oportunidades, algo que tendemos a pensar, y también para ponerme un poco a prueba y ver hasta dónde puedo llegar.

Y a modo personal, todas estas experiencias ¿qué te han enseñado, cómo te han cambiado?

Pues me han enseñado muchísimo. Yo siempre he sido una persona abierta y tolerante, pero todas estas experiencias me ayudaron mucho a abrir los ojos, porque yo no viajaba a los sitios para hacer turismo. Yo entraba directamente a vivir con la gente, en las fábricas, con los proveedores que acababan siendo amigos míos. De alguna manera todo ello me ha permitido poder vivir en otras culturas, aunque fuera por períodos cortos. Los problemas que encontraba no son los que te ponen en la televisión: la gente me contaba sus problemas reales; para mí todo ello es realmente interesante, ya que te da una visión de la vida muy amplia y humanamente te llena mucho. Quizás eso es lo que más voy a echar de menos si no viajo más: la conexión con las historias reales, la conexión con otras culturas. Me parece un valor muy valioso.

“A

Dices que cuando viajas es ese intercambio con otras culturas lo que realmente te abrió los ojos. ¿Crees que hoy en día vivimos en un mundo tan intercultural que no hace falta viajar para conocer gente de otras culturas?

Depende del país en el que vivas. Pero en España aún no se da un grado de multiculturalismo que permita conocer otras culturas sin tener que viajar: hay inmigración, sí, pero no hay una conexión. Por ejemplo, tienes al vecino que por ejemplo es de Pakistán, pero no sabes nada de él. Cuando estás en tu país estás viviendo el día a día y no te das cuenta de la gente ni de las historias que están pasando a tu alrededor, porque todo el mundo al final está haciendo lo mejor para poder salir adelante. Sin embargo, cuando viajas por trabajo, siempre tienes un momento en el que tienes que sentarte con otras personas en una mesa porque tenéis que comer, y ya te ves en la situación de tener que hablar de cosas. Por ejemplo, también es cierto que en India muchos de los proveedores con los que yo trataba eran personas adineradas, gente que había viajado o estudiado fuera, gente de mente abierta. Y entonces se generaba una especie de química.

Cundo estás en tu país, entre comillas, sí, puede que tengas un compañero de trabajo que es de País de Gales, pero no entras mucho en su dinámica o a intentar conocerlo mucho.

¿Cuáles fueron los mayores retos o desafíos que has tenido que afrontar creando tu propia marca, y como los superaste?

Desafíos han sido varios, y hay uno que me tiene muy marcada, para ser sincera. Cuando empezamos con el desarrollo de la marca, como todo el mundo quiere tener una página web atractiva y que todo el mundo te diga lo fantástica que es, me puse en contacto con un informático que era amigo de un amigo; al principio todo fue bien, e hicimos el desarrollo de la página web, pero una vez que la página estaba hecha y teníamos que seguir adelante con más cambios, me di cuenta de que era una persona muy machista y muy cerrada de mente. No aceptaba ninguno de mis cambios y propuestas. Cada vez que yo le daba una propuesta, él la rechazaba. Me trató desaprensivamente y lo pasé muy mal. De hecho, tuve que cerrar la primera página web porque dejé de trabajar con él ya que me creaba mucha ansiedad. Entonces hice otra página web usando una plantilla. Ese fue un primer bache, hice un parón de dos meses y tuve que volver a empezar.

Según tú, ¿cuál es el papel de la moda en la interculturalidad?

Yo veo la moda como algo muy europeo. La gente se viste dependiendo del clima. Parece como si no hubiera otra opción que seguir los dictados de la moda. Es cierto que en África hemos sido un poco más tradicionales con nuestras telas y nuestra forma de vestir. Después llegó a África la versión más occidental de la moda. Para mi la moda es un concepto muy occidental y bajo los estándares de belleza occidentales. De hecho es en Europa donde se establece que se va a llevar cada temporada. Formas, tejidos y colores. Yo con los accessorios me he subido a ese carro y sigo las tendencias que marca la moda pero sin olvidar mi identidad afro.

“El mensaje no es “¡cómprame esto porque es afro!”, sino “¡cómpralo si te gusta!”

“A

El 85% de mis compradores son europeos, y no compran mis productos porque les transmitan un mensaje particular. Si les gusta una camiseta, la compran: mi estilo, al no ser tan “afro”, no siempre llega a la gente afro. A veces tengo dilemas conmigo misma, porque no quiero transmitir un discurso afro que sea activista, pero sí que lo quiero transmitir de una forma sutil y que mis accesorios se lo puedan poner quienes quieran, independientemente de que sean europeos y/o gente afro descendiente. Si te gusta, pues te gusta y eso es lo que importa. Al igual que ocurre con el resto de la moda. El mensaje no es “¡cómprame esto porque es afro!”, sino “¡cómpralo si te gusta!”.

¿De qué manera la ropa que creas con Waisso Clothing es diferente a la de otras marcas?

Es una visión de lo afro pero más moderna. Si entras en las páginas web de las múltiples marcas, verás que la mayoría utiliza las telas wax y al final todo el mundo acaba haciendo lo mismo: los mismos vestidos, los mismos tops, etc. Yo cuando empecé investigando el mercado no quería ser como esas marcas; no porque no me gustaran, sino porque yo quería hacer una mezcla entre la moda europea y darle un toque o matiz africano.

¿Quién te inspira a nivel laboral y personal, y de qué manera?

Me inspiro yo misma, sinceramente. Me gusta crecer y soy una persona muy inquieta y muy ambiciosa. Yo no me veía, con todo el respeto, en una panadería, o cosiendo con una máquina o haciendo ciertos tipos de trabajo, porque siempre he pensado que podría llegar a más. Ese ha sido el impulso: el querer siempre llegar a más, pero no con el objetivo de hacerme rica, sino de alcanzar un grado de seguridad económica. Ahora mismo soy independiente, y económicamente no he tenido ningún problema: ser independiente y poderse valer por una misma es algo extraordinario. Me refiero a llegar a tener estabilidad económica y emocional, porque todo está relacionado.

“A

Y en tu experiencia como emprendedora, ¿qué tipo de recursos sientes que faltan en el sistema?

Cuando empecé con Waisso Clothing pensaba en hacer algo, pero no sabía si sería algo grande o no. Después de un año me di cuenta de la necesidad de tener apoyo económico. Ahora estoy en el momento de necesitar un socio inversor, alguien que me ayude a impulsar esta iniciativa, porque lo básico ya lo hemos conseguido: tener productos, mercadillos, la página web, etc. Pero este proyecto ahora tiene que crecer, y yo sola no puedo lograrlo.

¿Qué consejo te hubiera gustado recibir que, mirando atrás en el tiempo, te hubiese ayudado?

Tal vez dos:

Una es la página web. Dos amigos me decían que no tuviera página web, que empezara usando Etsy o algo similar, y si veía que vendía, desarrollar entonces la página web. Pero el ímpetu que se tiene al empezar y la emoción del principio te llevan y te arrastran, por muchos consejos que te den en esos comienzos. Yo diría que ese fue uno de los consejos que sí debí haber seguido.

También me habría gustado que alguien nos hubiera dicho a todos los que hicimos un curso de emprendimiento juntos que no iba a ser fácil. Te lo venden todo como si solamente se tratase de poner un producto en la web y ya tienes las ventas aseguradas. Pero no es así. Hay mucha más inversión detrás de todo un proyecto así. Y no es nada fácil.

“A

Si tuvieras que dar tres consejos a quienes tengan la ambición de ser emprendedores y crear su propio negocio ¿cuáles serían?

Que no dejen el trabajo de golpe, porque cuando empiezas es mucha la inversión que tienes que hacer y los ahorros se van muy rápido.

Si no eres una persona fuerte, con ideas muy claras, es mejor pensarlo con mucha cautela porque aparecen muchos obstáculos en el camino, y a veces no sabes ni por dónde te están viniendo: ello te puede hundir, y puedes acabar cuestionándote a ti misma.

¡Tirar p’alante! Hay que seguir adelante, perseguir ese sueño y ver si realmente es factible o no. Puedes empezar con una idea A, pero esa idea A se puede convertir en A más B: por eso es bueno no centrarse en una sola cosa, pues las cosas no permanecen siempre iguales sino que se van transformando. Tienes que adaptarte a esa transformación, a ese cambio.

“¡Tirar p’alante! Hay que seguir adelante, perseguir ese sueño y ver si realmente es factible o no.”

“A

Una mejor manera
de enviar dinero